sábado, 3 de noviembre de 2012

Mi pequeña novela :3


-Es mi primer día de clase y no conozco a nadie en este instituto, veo a mucha gente pasar, y todos me miran al subir el autobús, y pienso,"¿tendré algo en la cara?". Sigo caminando hasta el fondo del autobús y por fin encuentro un asiento con las dos plazas vacías, me siento y el autobús empieza a andar. De repente una voz de chica, detrás de mi respaldo me dice
- Hola, ¿cómo te llamas?-
 Me giro un poco desconcertada y le respondo
- Me llamo Kate,¿tú?-
Y ella enseguida respondió-Me llamo Rose-
 Casi sin vacilar le digo-Encantada, Rose-
Ya no me sentía tan mal, aquellos nervios que tenía casi habían desaparecido por completo, hubo un momento de silencio y Rose me dijo
-¿Te quieres sentar conmigo?-
Di un respingo y le dije
-Claro.-
Me apresuré a sentarme con ella, era una chica con el pelo pelirrojo y que iba vestida un poco hippie, con una cinta en el pelo, de repente otras dos voces femeninas desconocidas volvieron a salir del respaldo
-Oye Rosie, ¿quién es tu amiga?- dijo una.
 Y la otra dijo- Eso, nunca la había visto-
 Y de repente dos chicas se asomaron por arriba de los asientos, la del lado de la ventana era una chica de color y con el pelo negro, llevaba una chaqueta dorada y iba maquillada, y la de su lado era una chica con el pelo castaño, de piel morena y una gorra girada, “ninguna es parecida a mi”, pensé, porque yo era rubia y muy pálida, de repente Rosie dijo.
- Esta es Kate, Kate esta es Megan- señalando a la chica negra
-Y esta es Eva- señalando a la de al lado.
- Podéis llamarme Katie- y las dos a la vez dijeron.
- Hola Katie-
 Definitivamente esos nervios que tenía por miedo a no hacer amigos habían desaparecido por completo, porque enseguida congenié con todas muy bien. Bajamos del autobús todas charlando sobre mi antigua escuela, y de porqué me había ido y les conté que mi padre viajaba mucho a causa del trabajo, pero que iba a hacer los dos años de bachiller ahí. Entramos al instituto, era mucho más pequeño al había ido, pero era normal, porque ahora vivía en una ciudad muy pequeña.