-Es mi
primer día de clase y no conozco a nadie en este instituto, veo a mucha gente
pasar, y todos me miran al subir el autobús, y pienso,"¿tendré algo en la
cara?". Sigo caminando hasta el fondo del autobús y por fin encuentro un
asiento con las dos plazas vacías, me siento y el autobús empieza a andar. De
repente una voz de chica, detrás de mi respaldo me dice
- Hola,
¿cómo te llamas?-
Me giro un poco desconcertada y le respondo
- Me llamo
Kate,¿tú?-
Y ella
enseguida respondió-Me llamo Rose-
Casi sin vacilar le digo-Encantada, Rose-
Ya no me
sentía tan mal, aquellos nervios que tenía casi habían desaparecido por
completo, hubo un momento de silencio y Rose me dijo
-¿Te quieres
sentar conmigo?-
Di un
respingo y le dije
-Claro.-
Me apresuré
a sentarme con ella, era una chica con el pelo pelirrojo y que iba vestida un
poco hippie, con una cinta en el pelo, de repente otras dos voces femeninas desconocidas
volvieron a salir del respaldo
-Oye Rosie,
¿quién es tu amiga?- dijo una.
Y la otra dijo- Eso, nunca la había visto-
Y de repente dos chicas se asomaron por arriba
de los asientos, la del lado de la ventana era una chica de color y con el pelo
negro, llevaba una chaqueta dorada y iba maquillada, y la de su lado era una
chica con el pelo castaño, de piel morena y una gorra girada, “ninguna es
parecida a mi”, pensé, porque yo era rubia y muy pálida, de repente Rosie dijo.
- Esta es
Kate, Kate esta es Megan- señalando a la chica negra
-Y esta es
Eva- señalando a la de al lado.
- Podéis
llamarme Katie- y las dos a la vez dijeron.
- Hola
Katie-
Definitivamente esos nervios que
tenía por miedo a no hacer amigos habían desaparecido por completo, porque
enseguida congenié con todas muy bien. Bajamos del autobús todas charlando
sobre mi antigua escuela, y de porqué me había ido y les conté que mi padre
viajaba mucho a causa del trabajo, pero que iba a hacer los dos años de
bachiller ahí. Entramos al instituto, era mucho más pequeño al había ido, pero
era normal, porque ahora vivía en una ciudad muy pequeña.